La Guerra Civil Española (1936–1939) fue un conflicto fratricida que enfrentó a la República contra los sublevados liderados por Francisco Franco. Con más de 500.000 muertos, se convirtió en el preludio de la Segunda Guerra Mundial, con la intervención activa de Alemania nazi, Italia fascista y la Unión Soviética, mientras las democracias occidentales permanecían pasivas. La Iglesia católica y la oligarquía terrateniente jugaron un papel clave en la legitimación del golpe y la posterior dictadura.
La Guerra Civil Española fue un banco de pruebas para la aviación nazi, la represión fascista y la movilización popular. La Iglesia bendijo el alzamiento, la oligarquía financió la sublevación y las potencias democráticas abandonaron la República a su suerte. El resultado fue una dictadura de casi 40 años que marcó el desarrollo político y social de España.
Legado: 500.000 muertos, 100.000 exiliados, una transición a la democracia condicionada por el olvido y la amnesia colectiva. La memoria histórica sigue siendo un campo de batalla en la España actual.