La historia de los soberanos rusos es la crónica de un pequeño principado eslavo que, a lo largo de más de mil años, se expandió hasta convertirse en el imperio terrestre más extenso de la historia. Desde el legendario Rúrik (862), pasando por la cristianización con Vladímir el Grande, el yugo mongol, la unificación bajo Iván III el Grande y la era imperial inaugurada por Pedro I, hasta el trágico final de Nicolás II en 1917. Dos grandes dinastías —Rúrik y Románov— forjaron el carácter autocrático, la identidad ortodoxa y la proyección euroasiática de Rusia.
Esta página ofrece un recorrido completo por la historia de los zares rusos, desde una perspectiva historicista, contrastando los acontecimientos con fuentes primarias como la Crónica de Néstor, y estudios modernos de historiadores como Richard Pipes, Orlando Figes y Simon Sebag Montefiore.